
Es un estudio que permite revisar la evolución de la estructura y función del corazón en pacientes que ya cuentan con una valoración previa o requieren control periódico. Ayuda a comparar hallazgos, vigilar cambios y dar continuidad al seguimiento cardiológico.
El control periódico permite observar la evolución clínica, detectar cambios a tiempo y valorar la respuesta al tratamiento o al crecimiento del paciente. Esto ayuda a tomar decisiones médicas con mayor precisión.
Se recomienda cuando existe un diagnóstico previo, sospecha de cambios en la función cardíaca, necesidad de vigilancia periódica o indicación médica para revisar la evolución del corazón después de una valoración inicial.
Se realiza mediante ultrasonido, de forma no invasiva y segura, para obtener imágenes del corazón en tiempo real. Durante el estudio se valoran estructuras, válvulas, cavidades, flujo sanguíneo y otros hallazgos importantes para el control clínico.
Permite monitorear la evolución del corazón, identificar cambios de manera oportuna, reforzar el seguimiento médico y brindar mayor tranquilidad a los padres mediante una valoración continua y precisa.